Tejiendo redes comunitarias
para la conservaci´ón
Villa Oso

Conservación, educación biológica y restauración
Villa Oso es un proyecto rural ubicado en Medina, Cundinamarca, que integra conservación de la biodiversidad, restauración ecológica, educación biológica y trabajo con comunidades campesinas. A través del monitoreo de fauna, la recuperación de ecosistemas y procesos educativos, buscamos demostrar que la conservación puede construirse desde el territorio.





Conservación comunitaria y regeneración del territorio
La Asociación Gazagoa en alianza con Tejido Ambiental desarrolla procesos comunitarios de conservación, regeneración, educación ambiental y desarrollo sustentable en el territorio de Medina y la región de la Cordillera Oriental. Su trabajo articula comunidades, biodiversidad y conocimiento local para fortalecer la protección del territorio

Ubicada en la vereda La Zarza, en Medellín, Jardín El Gazauta es un área de aproximadamente 53 hectáreas dedicada a la conservación del bosque y al hábitat del mono aullador Alouatta seniculus.. Este territorio es protegido con compromiso por sus propietarios, Sara y Benjamín, quienes han hecho de la conservación y el cuidado del territorio una forma de vida, contribuyendo a mantener un refugio para la biodiversidad y fortaleciendo la protección de los ecosistemas locales.



La Fortuna es un predio ubicado en la vereda Periquitos, a más de 1.200 m s. n. m., destinado especialmente a la conservación del bosque y de la biodiversidad. Sus propietarios, Sasha y Pablo, han convertido este espacio en un refugio para el mono churuco (Lagothrix lagothricha), contribuyendo a la protección de su hábitat y de los ecosistemas que sostienen esta importante especie de la fauna colombiana.

Los Taitas es un predio de 15 hectáreas, ubicado en el territorio de Medina, que combina la actividad ganadera con un compromiso especial con la conservación de la biodiversidad. Su propietaria, Marcela, quien ha destinado parte de este espacio a la protección de los ecosistemas y de las especies que los habitan. Entre ellas se destaca el saltarín cola de alambre (Pipra filicauda), una pequeña y particular ave de la familia Pipridae, cuya presencia representa el valor de conservar los bosques y paisajes naturales del territorio